Servicio

Tus reportes se arman solos y tu negocio se ve de un vistazo

¿Te suena alguno de estos?

Si reconoces dos o más, hay trabajo que hacer y probablemente se paga rápido.

  • «Alguien dedica media jornada cada semana a armar el mismo reporte en Excel.»

    El reporte se arma solo y llega a tu correo el día y la hora que definas, siempre con el mismo formato.

  • «Para saber cómo va el mes tienes que esperar a que cierre la contabilidad.»

    Un panel que se actualiza con los datos que ya tienes. Miras y sabes, sin pedirle el dato a nadie.

  • «Cada persona del equipo tiene su propia planilla y los números nunca calzan.»

    Una sola fuente. Todos miran el mismo número y las diferencias dejan de ser tema de reunión.

  • «Tienes datos en el sistema de ventas, en el banco y en dos planillas, y nadie los cruza.»

    Los juntamos en un solo lugar y armamos la vista que te falta.

  • «Te enteras de los problemas cuando ya son problemas.»

    Definimos los indicadores que importan y te avisamos cuando alguno se sale de rango.

La mayoría de las pymes tienen los datos que necesitan para decidir mejor. Lo que no tienen es tiempo para ordenarlos. Entonces el reporte se arma a mano cuando alguien puede, llega tarde, y para cuando llega ya no cambia ninguna decisión.

Un reporte que llega solo y a tiempo vale más que un reporte perfecto que llega cuando el mes ya cerró.

Qué dejamos funcionando

  • El reporte de la semana en tu correo. Ventas, pedidos, cobranza, lo que corresponda a tu negocio. Listo para leer, sin abrir una planilla.
  • Un panel para ver el negocio de un vistazo. Con los datos que ya tienes. Tres o cuatro números que de verdad usas, no un muro de gráficos.
  • Alertas cuando algo se sale de rango. Un margen que cae, un cliente que dejó de comprar, un stock bajo.
  • Cruces que hoy nadie hace. Ventas contra costos, cobranza contra facturación, lo que esté repartido entre sistemas.
  • Reportes para terceros. Los que tienes que mandar a un banco, un socio o un cliente grande, con formato fijo y periodicidad fija.

Cómo elegimos qué medir

Esta es la parte donde más valor agregamos, y es conversación, no software.

Un panel se llena de indicadores porque son fáciles de calcular, no porque sirvan. La pregunta que hacemos en el diagnóstico es distinta: ¿qué decisión tomas cada semana, y qué número necesitas para tomarla? Si un indicador no cambia ninguna decisión, no entra al panel. Casi siempre terminamos con menos números de los que el cliente esperaba, y con un tablero que sí se mira.

Un ejemplo real: este sitio

El reporte semanal que recibimos sobre nuestro propio sitio —visitas, qué contenido se leyó, de dónde llegó la gente, cuántas conversaciones se iniciaron— está armado exactamente así. Es el mismo tipo de trabajo que te entregamos, y nos sirve como prueba de que funciona.

Cuánto cuesta

Depende sobre todo de cuántas fuentes de datos hay que conectar y de qué tan ordenados vienen. Un reporte semanal desde una sola fuente limpia es un trabajo acotado. Un panel que cruza cuatro sistemas con datos inconsistentes es otro proyecto.

En la conversación de 30 minutos revisamos de dónde saldrían los datos y salimos con un orden de magnitud realista.

Qué define el precio

  • De cuántas fuentes distintas hay que sacar los datos y si tienen forma estándar de conectarse.
  • Si los datos vienen limpios o hay que ordenarlos y validarlos primero.
  • Cuántas vistas o reportes distintos necesitas, y con qué frecuencia.
  • Si quieres un correo periódico, un panel en vivo, o los dos.

Cuándo te vamos a decir que no

Preferimos perder un proyecto que venderte algo que no te va a servir.

  • Negocios que todavía no registran sus datos en ningún sistema. Si la información solo existe en cuadernos o en la cabeza de alguien, primero hay que capturarla.
  • Empresas que quieren un panel con cincuenta indicadores. Un tablero que nadie mira no sirve de nada: partimos por los tres o cuatro números que de verdad usas para decidir.
  • Casos donde los datos existen pero nadie confía en ellos. Ahí el trabajo previo es ordenar el registro, no dibujar gráficos sobre datos malos.

Preguntas frecuentes

¿Necesito comprar Power BI o alguna herramienta?
No necesariamente. Muchos reportes se resuelven bien con herramientas que ya tienes o con opciones gratuitas. Si en tu caso conviene una herramienta pagada, te decimos cuánto cuesta y por qué antes de que decidas.
¿De dónde saca los datos?
De donde ya están: tu software de gestión, tu sistema de ventas, tus planillas, tu banco si tiene forma de conectarse. No hay que empezar a registrar cosas nuevas para tener un reporte.
¿Puedo cambiar el reporte después?
Sí, y queda documentado para que puedas hacerlo tú o pedírselo a cualquiera. Los cambios de formato suelen ser simples; los cambios de fuente de datos son un trabajo más.
¿Cada cuánto se actualiza?
Lo defines tú. Lo más común es un correo semanal o mensual, y un panel que se actualiza una o varias veces al día. Actualizar en tiempo real casi nunca vale lo que cuesta, y te lo diremos si lo pides.
¿Esto reemplaza a mi contador?
No. Tu contador cumple una función legal y contable que esto no toca. Lo que hace un reporte automático es darte visibilidad de la operación entre cierre y cierre, para que no tomes decisiones a ciegas.